Aunque debo admitir que algunas las he ido adaptando/cediendo con los años…
- Hay un santo para cada momento del día, necesidad o requerimiento de la vida diaria. Como San Ignacio de Loyola que es el santo que aleja las malas compañías y la razón por la que tengo tan buenos amigos; San Jorge bendito que amarra los animalitos… y las palomitas y pajaritos; San José patrono de los buenos maridos (y supongo que maridas) y Santo Toribio que prácticamente sirve para todo… por mencionar algunos…
- Persígnate cuando te levantes (antes de prender la tele o ir al baño) funciona más que levantarse con el pie derecho.
- No es la mismo una mentira piadosa (mentir es pecado) que una verdad a medias.
- Estudia hasta que no puedas más… aprende todos los días de tu vida.
- A la computadora puedes borrarle información a tu antojo… no es cómo tu cerebro ten cuidado con lo que registras, no lo podrás enviar a la papelera después.
- El comedor es para reunir a la familia, platicar de tu día, compartir buenos momentos (no es comercial de refresco ella siempre hacia agua fresca) la tele no debe tener lugar en el comedor, interrumpe esa dinámica.
- Aprendí a cocinar, a pesar de mi rebelde feminismo y mi tendencia a no encerrarme en la cocina.
- Nada de violencia, nada de golpes, nada de insultos; las palabras son tu mejor arma, hablar de manera inteligente y diplomática puede poner en su lugar a cualquiera y de paso abrirte muchas puertas.
- El cinismo es de mal gusto, el sarcasmo en cambio puede ser perfectamente elegante y socialmente permitido.
- Nunca juzgar a nadie, no conocemos la bolsa que cargan las demás personas… pero nunca olvides que la primera impresión es importante.
- Siempre hay que ser prudentes, pero no por eso agacharse y aguantar injustamente, en sus palabras: mansos pero no mensos.
- Escuchar de manera atenta, abierta y responsable.
- A jugar bebeleche, canicas, balero, matatena, palillos chinos, brincar la soga, bailar el trompo y el yoyo, a usar mi imaginación, alimentar mi inteligencia con juegos sanos y aprenderme todas las canciones de cricri… y ser niña con todas sus letras y disfrutar de cada uno de esos días para que cuando llegara el momento de crecer hubiera suficientes recuerdos acompañados de sonrisas.
- Las señoritas se sientan con las piernas cerradas y no ríen a carcajadas, tienen buenos modales y no chiflan.
- Decía que cuando ves a los hombres juntos y todos revueltos, son diferentes… pero de uno por uno, todos los hombres son iguales.
- Cuando juegas con tus hermanos y empiezas a discutir “uno va a terminar llorando y el otro regañado”... y con el tiempo terminas dejando las discusiones de lado y entiendes que son las personas más cercanas a ti, las que tendrás siempre caminando a tu lado.
- Que mi papá es obstinado, de rituales, añoranzas, distraído, a veces se pierde en sus procesos y hay que “gritar fuerte” para que voltee a ver… pero es mi padre, como sea, al final del día es mi papá.
- No importa cuánto te cuides de las radiaciones y no tengas horno de microondas en tu casa, comas puras cosas sanas que incluye cocer los chicharos y la zanahorias para la ensalada porque no comes nada enlatado, hagas ejercicio, no fumes o tomes, tengas buenos pensamientos y energía positiva, seas amable y procures siempre tener buena vibra, vivas en armonía con la naturaleza y las personas… si al final del día es tu destino que te enfermes de cáncer, pues así será…
- Que el tiempo cura el dolor de la pérdida: doce años después no duele igual que el primer día… pero gracias a Dios, el tiempo no te hace olvidar y así ella se cuela de vez en cuando en mis memorias, en mis palabras… sobre todo en noviembre.
Etiquetas: Noviembre...
Noviembre está cargado de emociones profundas, que calan y llenan todo
el espacio disponible en mi mente…
El viento helado que se cuela en estos días trae la nostalgia y las imágenes
que procuro evitar el resto del año… se estaciona la tristeza y los días son fríos
y cargados de sonrisas a medias mientras trato de recordar desesperadamente
como sonaba su voz al decir mi nombre…
Y entonces A me llama… y regreso a esa sensación de que noviembre no
solo habla de despedidas, de que también se trata de encuentros, de ganas de
amar y la emoción sutil de que todo va a estar bien…
En noviembre las emociones se manifiestan libremente, las buenas, las
malas, las que mantengo controladas, las que se rebelan y gritan solo por el
placer de hacerlo…
En noviembre todo pasa…
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